Para tu perro, tú no eres solo su humano; eres la persona que decide cuándo y dónde aparece la comida deliciosa. Cuando usas premios, te conviertes en el punto focal de toda su motivación.
1. El Premio es la Moneda del Enfoque
La atención de un perro siempre estará dirigida a lo que tiene el mayor valor para él en ese momento.
-
Sin premios: Eres uno mas en la familia.
-
Con premios (de alto valor): Eres un imán de olor andante y la fuente de un recurso escaso y vital.
El perro no puede evitar concentrarse en ti porque su instinto le dice: “Si miro al humano, la comida aparecerá”.
2. El Ejercicio del “Imán de Nariz”
Este es el truco más simple para que tu perro te preste atención en cualquier lugar:
-
Muestra el Tesoro (el premio): Sostén un premio pequeño y súper sabroso (un trozo de salchicha, deshidratado, etc.) entre el pulgar y el índice, cerca de la nariz de tu perro.
-
Guía hacia la dirección que quieras: Mueve el premio lentamente un lado a otro haciendo que su nariz siga tu mano.
-
El Momento Mágico: En el instante en que el perro se concentra durante unos segundos
-
Premia: Inmediatamente que se concentro y siguió la mano durante algunos segundos, haciendo que el perro busque el premio de la mano.
Lo que aprende el perro: “ayuda a enfocar y concentrarse en el objetivo principal.
3. El Juego de “Toca o Nariz”
Una vez que tu perro entiende que tienen que seguir el premio, ahora restringiremos un poco ese delicioso soborno para jugar a Toca o Nariz, puedes empezar a pedir el toca teniendo la comida entre tus manos y abriendo la palma en su nariz. Esto genera una atención constante, no solo cuando hay comida visible.
-
El Comando Secreto: Puedes incluir una palabra como Toca o Nariz para pedir su atención.
-
Manos Libres: Mantén el premio en tu mano contraria sin necesidad de esconderlo y no permitas que te lo quiera arrebatar espera a que se concentre. Esto también ayuda a que tu perro tenga autocontrol.
-
Espera la Mirada: Espera pacientemente (a veces es solo un segundo) a que te mire a los ojos, pensando: “¿Dónde está la comida, humano? ¿Dónde?”
-
La Fiesta: Tan pronto como sus ojos se conectan con los tuyos y posteriormente extiendes la palma de tu mano y la busca con su nariz, ¡muy bien! y entrega el premio de tu de tu mano contraria.
El resultado final: Tu perro aprende a “enfocar” su atención, ya que es la única forma de que el Cajero Automático de Comida (tú) se active. Con la repetición, se convierte en el interruptor de enfoque, y la comida es el poderoso reforzador de ese comportamiento.
